El juego fue muy tranquilo y no le presentó retos al cuerpo arbitral, Intriago respondió como debía, con cuatro tarjetas amarillas bien mostradas, donde de pronto dejó pasar una a un jugador mexicano, pero al final esto no influyó en nada sus decisiones. No tuvimos jugadas en las áreas ni problemas con jugadas fuertes. A Intriago sólo se le vieron pequeños defectos en su detección de faltas y de pronto en un juego más difícil le falte en la parte disciplinaria, el punto que siempre le ha sido reconocido como el débil. Los asistentes no tuvieron grandes retos, aunque Cedeno se equivocó en un offside que podía derivar en una jugada importante.
Valla juego para dormise, no pasó mucho, Tigres fue mejor en el primer tiempo, aunque Unión anotó en el segundo. La vuelta en México será dirigida por Saúl Laverni, de quien espero un buen partido, pues es uno de esos árbitros que han bajado un poco su nivel, pero aún pueden llegar al inicial.