El partido fue muy tranquilo para Roldán, porque el se lo hizo tranquilo, la sola presencia de Roldan calmó a los jugadores y al marcar las faltas adecuadas pudo controlar el partido con tan solo dos cartones cuando se acababa el encuentro, el partido a pesar de comenzar con algunos retos por la intencidad del mismo Roldan supo tranquilizar los ánimos a tal punto que no recibió ningún tipo de protestas y los jugadores respetaban todas sus decisiones. El partido no nos mostró ningún tipo de inconvenientes y aunque hubo una jugada donde los embajadores (=millonarios) pedían penalti, Roldan vio muy bien que la falta fue fuera del área. Los barranquilleros también se quejaron de una posible falta en el área pero Roldan con una muy buena ubicación determinó correctamente que no había falta. Los asistentes Camargo y Guzman estuvieron a la altura del encuentro.
Millonarios golea en Bogotá y tiene un pie en la final, Junior tendrá que apostarle al calor de Barranquilla para poder remontar este marcar, el cual es benévolo, pues debieron haber sido por lo menos 5 goles de diferencia. En la otra llave Santafé sacó un gran empate del Palogrande en Manizalez contra el Once Caldas y tiene una muy buena oportunidad de pasar a la final, por lo cual los bogotanos soñamos con un clásico capitalino para la final.
Este año sin dudas ha sido el mejor de la carrera del Antioqueño, ya consolidado en la Elite Sudamericana, siendo el mejor del país después del retiro de Ruiz y habiendo participado en la Copa América además de haber dirigido la Recopa Sudamericana y una semifinal de Libertadores, Roldan puede estar feliz, pues ha hecho el mejor año de su carrera arbitral, Buen Trabajo! ojalá siga por este camino.