El reloj corría por el minuto 6 del primer tiempo, cuando en una jugada normal dentro del área, no se porqué, Haimoudi marcó un penalti inexistente, hubo un leve agarrón, pero si eso es penalti "apague y vamos" como se dice popularmente en Colombia, pues tendríamos 20 penaltis en cada partido. Haimoudi además de cometer ese determinante error que todavía sigue sin poder ser explicado en mi cabeza, tuvo varios errores en la mitad del campo, marcando faltas inexistentes y casi cortando el juego por cualquier rose cuando este es un deporte de contacto. Djamel tenía una política clara, mejor pitar una falta inexistente que no pitar una existente, pero en un partido que casi no daba complicaciones eso no fue lo adecuado y el argelino sacó su boleto devuelta a África en un partido muy fácil de dirigir.
Después del partido quedé muy confundido, el árbitro no me ayudó, pero Portugal jugó mal, Guatemala intentó con todo lo que tenía marcar el descuento y casi lo logra sobre el final. Haimoudi y Doue, los dos árbitros africanos, pueden devolverse con un balance negativo, pues dejaron mucho por desear y a mí me quedó claro que el futuro está por otros lados...