Hoy Abal estuvo seguro de si mismo, con un buen estado físico, cerca a las jugadas, mostrando las tarjetas amarillas cuando fue necesario, exagerando un poco en algunas pero es una cuestión de estilo, el jugador debe acostumbrarse al estilo del árbitro no el árbitro al jugador. La tarjeta roja fue correcta por una entrada que lo ameritaba.
Fue un buen partido, bien jugado por parte de San Luis, mientras que San Martin hizo el intento de descontar para tener mejores opciones. El triunfo de San Luis revivió las esperanzas de ellos y del Once Caldas que tiene una mínima opción de clasificar en la última fecha. San Martín es quien más fácil tiene el trabajo pues depende solo de si mismo